Oposiciones a funcionario de prisiones, técnicas de estudio, fases y motivación.

Hola opositoras/es!

Con esta primera publicación, desde el equipo de Opointerior queremos daros a tod@s la bienvenida a nuestro blog. Como en todo lo que hacemos, le vamos a poner mucho cariño, así que esperamos que disfrutéis mucho leyéndonos y que podamos ayudaros en la medida de lo posible.

En este blog trataremos de hablar de todos los temas que rodean tanto al proceso de la oposición (técnicas de estudio, fases, motivación…) como al día a día del trabajo de un Jurista de Instituciones Penitenciarias, para así poder cubrir la mayoría de preguntas que creemos que se puede hacer una persona que llega a estas líneas.

No queremos que esta primera entrada sea simplemente de presentación. Las razones por las cuales te encuentras ahora mismo aquí pueden ser varias: ya te encuentras estudiando la oposición; estás buscando información sobre ella o simplemente curioseando por internet. Cualquiera que sea el motivo, creo que lo primero que puedo hacer por ayudarte es introducirte poco a poco en este bonito (sí, has leído bien) mundo de las oposiciones. En posteriores publicaciones, trataremos de ir explicando qué es un Jurista de Instituciones Penitenciarias (aunque esto, afortunadamente, nos llevará varias de ellas). Por ahora, me centraré en intentar aportar una primera toma de contacto con la realidad que te puede esperar en todo este ámbito.

En primer lugar, creo que es oportuno decir que optar por estudiar una oposición es una decisión extremadamente importante. Serás consciente de ello si ya te encuentras inmerso/a en este u otro proceso selectivo. Sin embargo, si ello no es así, es oportuno que lo sepas. Si bien, al igual que te digo esto, te digo que, para mí, estudiar lo que he estudiado fue el mejor regalo que me pude hacer en la vida, y te voy a contar por qué.

Cuando empiezas a plantearte la idea de iniciar el camino del opositor te encuentras con una palabra que te perseguirá día y noche durante todo el recorrido: incertidumbre. ¿Estaré escogiendo la opción correcta? ¿Será este el trabajo de mis sueños? ¿Lo conseguiré? ¿Cuánto tiempo tendré que estar así?

Si ya te has hecho cualquiera de estas preguntas, te voy a dar una buena noticia: es completamente normal. Si quieres otra, te diré que estamos aquí para ayudarte a combatir con todas estas dudas.

Aún recuerdo cuando era un recién graduado en Derecho y me levanté un día de la cama sin saber qué iba a ser de mi vida en el futuro más próximo. Aunque yo también me hice todas esas preguntas y tenía muchas alternativas posibles en la cabeza, algo en mí siempre me dijo que seguir estudiando y luchar por una plaza era lo mejor que podía hacer por mi mismo.

Siempre fui consciente de que iba a ser duro y que otras opciones me traerían menos quebraderos de cabeza (o eso creía), pero me hice esa pregunta que creo que es la que debe iluminar la cabeza de cualquier potencial opositor/a: “Esta incertidumbre que ahora me persigue, ¿la quiero para un tiempo o para toda la vida?”. Creo que, cuando eres consciente del trasfondo que esconde esa pregunta, lo tienes más claro que nunca.

Estoy seguro de que todo el que me está leyendo estará de acuerdo conmigo en que, a día de hoy, tener un trabajo estable durante toda tu vida profesional es algo con lo que todo el mundo sueña. Vivimos una época en la que el mercado laboral privado está repleto de personas realmente cualificadas y absolutamente competentes que luchan día tras día por tener puestos de trabajo que, en muchos casos, no llegan siquiera a cumplir con sus expectativas. Es algo que me entristece mucho de la realidad con la que nos chocamos en estos tiempos.

Qué me dirías si te digo que opositar no solo me ha regalado una estabilidad profesional para toda la vida, sino que gracias a aquella decisión me despierto cada día con ilusión para afrontar el trabajo que realmente me gusta, para estar en el lugar en el que quiero estar y para disfrutar al máximo de todas las oportunidades que me brinda pertenecer al Cuerpo Superior de Técnicos de Instituciones Penitenciarias. Continuamente me agradezco a mi mismo todas y cada una de las horas que pasé estudiando y luchando por mi sueño, porque, de lo contrario, nunca podría haber vivido ninguna de las increíbles circunstancias que rodean a mi vida desde que aprobé.

En este blog, como he comentado, desde Opointerior trataremos de disipar cualquier duda que te pueda surgir en este proceso. Si bien, por lo que a mi respecta, lo que más me importa como preparador de la oposición es darle a l@s alumn@s la seguridad y confianza necesarias para que en todo momento sepais que la decisión que habéis tomado (o estáis a punto de tomar) es la correcta.

Por lo que respecta a nuestro ámbito, el mundo penitenciario te abre numerosos caminos para que puedas sentirte plenamente realizado con el trabajo que desempeñas.

En primer lugar, porque aquí sí que vas a realizar todas aquellas funciones que te has dedicado a aprender teóricamente durante el tiempo que has estado estudiando. Como Jurista de Instituciones Penitenciarias, te puedo afirmar que una de las cosas que agradezco enormemente de haber estudiado esta oposición, es que puedo ver plasmados en la realidad profesional todos aquellos procesos con los que tuve que lidiar en los temas que preparamos. Manejar en tus manos los expedientes penitenciarios, dedicarte a estudiar y disipar aspectos jurídico-penales y, principalmente, sentir que tus decisiones y opiniones se toman en consideración en los órganos colegiados de los que formas parte, son situaciones que me hacen valorar continuamente que desempeño un puesto de responsabilidad y dentro de la rama a la que siempre quise pertenecer.

Os puedo asegurar que no conozco a muchas personas que puedan vivir de lo que realmente les apasiona y se sientan realizadas con ello. Todos estamos rodeados de gente que necesita años y años para escalar a ese puesto que desean ocupar dentro de su empresa y, en ocasiones, puede que incluso nunca les llegue la oportunidad que necesitan o, incluso, que para llegar a ellas tienen que vivir situaciones para nada agradables, dejando por el camino interminables jornadas de trabajo en condiciones, ni mucho menos, recompensadas.

Como os digo, ahora no es únicamente que trabajo de lo que me gusta, sino que tengo unas condiciones idóneas para que disfrute al máximo de ello. Me siento independiente, libre y, sobre todo, feliz. Cierto es que para llegar aquí he tenido que hacer la inversión más grande de mi vida, tanto de esfuerzo como de tiempo, que es lo más importante que tenemos.

Si bien, no hay ni un  segundo en el que no agradezca todo lo que he tenido que pasar para estar donde estoy ahora, porque escogiendo otro camino nunca hubiera podido.

Nunca te diré que va a ser fácil ni que este camino no está lleno de piedras, pero lo que sí te aseguraré siempre es que me darás la razón en que valdrá absolutamente la pena.

En esta primera publicación mi objetivo es intentar ayudarte tanto si estás indeciso/a sobre comenzar o no, como si te encuentras en uno de esos momentos difíciles que todos pasamos durante la oposición.

No obstante, si tus preguntas giran más en torno al puesto de trabajo, a los métodos de estudio o a cualquier otra de las cuestiones que he planteado con anterioridad, te digo: no te preocupes, de todo ello te convenceré cuando te vuelva a escribir.

Y ahora, ¿qué me dices? ¿Vas a ser un@ más o vas a ser lo que realmente quieres ser?

Yo siempre lo tuve claro. Ojalá tú también.

Jorge Lillo,

Jurista del Cuerpo Superior de Técnicos de Instituciones Penitenciarias.

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